Breve biografía de Tobías Golbistein.

viernes, 14 de septiembre de 2007 |

Tobías Golbistein nació una tarde lluviosa, en febrero, luego de más de 90 horas de parto natural. Durante esas 90 horas su madre, sumergida en la demencia causa de los dolores, no dejó ni un segundo de insultarlo y culparlo por el terrible sufriemiento que atravesaba.

A los cinco años ya se sospechaba que Tobías tenía mala suerte. Compró cinco pececitos y todos murieron de depresión. Nunca ganaba ningún juego de azar y siempre que salía a la calle una paloma defecaba en su cabeza. Siempre, a cualquier hora en cualquier lugar que se pusiera, caca.

Ante las dudas, su doctor llevó a Tobías al casino. El muchacho apostó a los 37 números de la ruleta. De estar condenado al infortunio, Tobías no podría ganar. Efectivamente, al intentar lanzar la bolita en la ruleta el crupier sufrió una quebradura de tobillo y se desplomó inconciente en el piso del salon. Llamaron rápidamente a su reemplazo, que apenas sujeto una nueva bolita sufrió un ataque de pánico y locura en Las Vegas y huyó del salón gritando "todos vamos a morir de amargo serrano". Al tercer crupier le explotó la cabeza, y cerraron el casino. Pasaron los años...

Iba Toby bajando por la Chacabuco y al doblar en San Jerónimo estornudó un saxofón. Diez años después grabó un disco de free jazz que pasó inadvertido por la crítica.

Puso un quiosco en Villa Belgrano, lo asaltaron y le llevaron todo. Dos meses después se encontró una lapicera y un cuaderno en blanco y escribió una novela, La invasión de los rusos androides telépatas con honderas. Pasó más inadvertido aún que Matemos a todos los niños, su disco de free jazz.

No desistió, y puso una remisería. Compró tres peugeot 405 con la herencia de su abuela, que murió al caerle un barco en la cabeza (la historia completa es muy graciosa y salió en todos los medios cuando sucedió, explicando cómo fue que un barco cayó sobre la señora Mignone mientras tejía en el porche de su casa, a 460 kilómetros del mar.) La remisería anduvo bien la primera semana, luego comenzó lo que eventualmente se conoció como La Guerra de los Chonductores. O sea choferes de colectivos contra conductores de taxis y remises. Lamentablemente para los taxistas y remiseros, los colectiveros consiguieron el apoyo del Pentágono y bombardearon todos los taxis y remises del país. Los conductores, si bien no estaban solos, tenían apenas el apoyo del centro de jubilados de San Vicente y la Organización de hippies por la paz. Algunos jubilados tenían armas y lograron resultados; los hippies sólo atacaban con citas de Ghandi, Marx y Hesse.
_ ¡La lucha social de clases es el motor de la historia, man! _ gritaban desde sus cascos pintados con espirales psicodélicas.
Los colectiveros sabían que la prensa estaba presente, e influenciados por películas como Terminator querían siempre pasar a la historia con frases pegajosas.
_ Descienda por la puerta de atrás y muere _ gritaban, o:
_ ¡Conserva tu boleto de camino al infierno! _ y disparaban con sus bazookas made in USA.
Al terminar la guerra Tobías pudo reencontrarse con su familia. Había perdido su remisería y su fosa nasal derecha, pero estaba feliz de ser un sobreviviente. Estudió arte en Praga. En un arrebato de inspiración pintó un autorretrato. Toda la noche pintó el cuadro y al amanecer dio la última pincelada y se dijo en voz alta: "He dejado aquí una parte de mi alma".
Expuso el cuadro en la galería de su Universidad. Todos los que lo veían entraban en combustión espontánea, así que el cuadro fue removido de su lugar y destruído.

Tobías decidió proteger al mundo de la mala suerte que provocaba y se encerró en un sótano cuya ubicación desconocemos. Cuando se le pregunta a los padres si quieren verlo, ellos responden "pero para nada" y cierran de un hielazo su acogedor iglú en la Antártida.

Cosas que pasan en el universo paralelo Roberto. Hoy: Begonia.

jueves, 13 de septiembre de 2007 |

Hay un universo paralelo al nuestro. Sus habitantes lo llaman Roberto.

_ Mi amor.
_ Gsdfjldiwr...
_ ¡Mi amor!.
_ Rfjjklaow... que... ¿qué pasa?!
_ Dale, levantate que tenés que meter el auto en el garage, están lloviendo ray bradburys.


Papeloncito.

miércoles, 12 de septiembre de 2007 |

¿Viste ese chistecito de Liniers que sale el hombre misterioso pero sólo se ve su sombrero y en el otro cuadrito dice "¡Misterio!"?. Jajaja, misterio dice... ja... eh...















... bueno es más gracioso cuando lo ves.

Simetrías.

martes, 11 de septiembre de 2007 |

a Juulia.

Finalmente sucedió lo que tanto temía: me atropelló un chevallier de dos pisos Córdoba-Buenos Aires. Cruzaba la calle comiendo un mantecol cuando siento una bocina. Miro al costado: nada, ni un auto. Otro bocinazo. Será el otro costado, digo. Miro. Vuelo por los aires. Se me cae el mantecol. Veo por el rabillo del ojo que una señora se agarra la cabeza y pone cara como de "lo levantó para la mierda". Veo al chofer del chevallier que me acaba de embestir pero el chofer mira para el costado. Mirame volar por los aires por lo menos, pienso. Vuelo por los aires y siento una frenada y un impacto y veo venir volando hacia mí a la chica mas hermosa del mundo. Viene volando hacia mi desde el paragolpes de un chevallier de dos pisos Buenos Aires-Córdoba. Todavía no me vio porque está viendo a una señora al otro lado de la calle que se agarra la cabeza y pone cara como de "la levantó para la mierda". Volamos cada uno en dirección al otro desde colectivos de la misma empresa y el mismo trayecto y observados con horror por dos señoras boquiabiertas en veredas opuestas de la avenida que cruzábamos. Su mano suelta algo. Tiene papel plateado. Es un mantecol. El chofer del Buenos Aires-Córdoba mira al costado, no la mira a ella. Mirala volar por los aires, por lo menos. Nos miramos a los ojos preguntándonos si la elevación y velocidad que adquirimos será suficiente para tocarnos las manos antes de caer al pavimento y rasparnos las manos y la cara y quizás rompernos el cuello o partirnos el cráneo. Nos miramos y ella estira su mano hacia mí y mueve la boca. Leo en sus labios "alcanzame". Estiro mi mano y ella lee en mis labios "estoy tratando". Empezamos a descender. Estira desesperada sus brazos desnudos con pulseras y un reloj rojo. Estiro mis brazos sin reloj. Su cara de tristeza es mi cara de tristeza. El asfalto está cerca y quizás no lleguemos a tocarnos antes de estrellarnos. El movimiento de sus labios me dice "te quiero aunque no te conozco" y el movimiento de los mios le dice "yo también". Estiramos los brazos sólo porque rendirse ahora sería de miserables, pero sabemos que no alcanzaremos el abrazo.
Ni siquiera nos rozamos.
Raspamos el pavimento con las manos y la cara.
Se parte el cráneo.
Me rompo el cuello.

Mañana cumplo mis sueños. Mañana desayuno hongos y...

lunes, 10 de septiembre de 2007 |

1. Voy a la seccional y le mojo la oreja al comisario.

2. Le enseño a hablar a un mamboretá.

2.a. Gano el Premio Nóbel.

3. Le hago cosquillas a un dogo.

4. Me cambio el nombre a Maravilloso Truman Raskolnikov Agachate y Conocelo.

4.a. Imprimo tarjetas con mi nuevo nombre.

5. Leo el libro del mormón.

5. a. Me convierto al budismo

6. Señalo a Robert Redford y me le río en la cara.

7. Le enseño jeringozo a un tartamudo.

7.a. Contacto a la familia del tartamudo y le explico porqué se tiró de la Torre Angela.

8. Me corto una oreja y pinto girasoles.

9. Descubro la cura contra las pecas.

10. Le propongo matrimonio a Regina Spektor.


Fabiana cayendo.

domingo, 9 de septiembre de 2007 |

Una vez más murmuró, mientras le llevaba el café al Jefe de Planta. Murmuró pero la escuché. Murmuró "un día de estos me tiro de la terrasa y se van todos a la mierda". La codeé a Nati para que la escuchara murmurar "un día de estos no van a saber donde estoy hasta que alguien me encuentre en la calle, estampada contra la puta calle...".
Cómo nos reímos ese día. Cómo nos reímos de Fabiana murmurando, siempre sola, siempre enojada. Siempre murmurando.

Es peor que la tristeza, cuando estás siempre enojado. El tipo que da las charlas sobre autocontrol para el personal de la empresa lo dijo. Fue la frase pelotuda del día. Pero cómo nos reímos de Fabiana, siempre murmurando amenazas suicidas.

El Jefe de Planta probó el café y se quejó. Estaba amargo el café, por eso le pidió (medio le gritó) a Fabiana que le pusiera más azucar.
__ En seguida. (Murmullo:.. muerta en mi casa y se van a enterar por el olor del cuerpo, 3 días después por el olor a descomposición del cuerpo cuando los vecinos se quejen)
Cuando fue para la cocina, el jefe se acercó y con Nati lo miramos sonrientes.
__ Cómo murmura__ le dije yo. Siempre es ventajoso darle charla al Jefe de Planta. Soy un boludo.
__ Mirá si algún día agarra y lo hace...__dijo Nati sin dejar de mirar la pantalla donde leía y guardaba dato tras dato tras dato.
__ Pero por favor….__ dijo el Jefe de Planta distraído.
Fabiana trajo el café endulzado.
Natalia dejó de tipear y miró a Fabiana. La miró de pies a cabeza.
__ Estás muy linda hoy.
__ Gracias.
Se fue sin murmurar, por primera vez en años Fabiana se fue sin murmurar. Miré a Nati sin poder creerlo...
__ ¿Desde cuándo sos buena vos?.
__ Qué querés decir...
__ Siempre la tratás para la mierda... ¿y ahora le decís que está linda...?
__ Bueno, el tipo de las charlas dijo que un buen trato con los colegas puede significar un ascenso, y además...
Natalia no dijo más. Nada más entendible, por lo menos. Comenzó a gritar señalando algo a mis espaldas. Me di vuelta para ver nada, nada más que el cielo nublado a través de la enorme ventana del piso 19.
__ ¡Fabiana! __gritó Nati.__ ¡Se tiró!. ¡LA VI PASAR POR LA VENTANA!.


Miré hacia abajo.
Fabiana todavía caía. El pañuelo que había llevado al cuello caía detrás de ella. La habré visto caer como mucho dos segundos, pero tuve tiempo de ver un montón de cosas. Sus rulos, su pañuelo, su pollera levantada, su bombacha roja, sus piernas y brazos estirados y flameando como si fueran de tela. (La metáfora la invento ahora, en ese momento pensé “como el muñeco Michelín, los brazos le flamean como al muñeco Michelín).

Aunque la ventana estaba cerrada y estábamos a 19 pisos de altura, aunque afuera había tráfico y viento, escuché el impacto. Escuché los huesos, escuché los labios chocar contra el asfalto y los dientes y la sangre y los aritos tintinear. Fabiana estampada.

Bajamos y Nati se desmayó apenas vio el cuerpo. Yo no. Yo me acerqué con el corazón a mil pero quería ver. El tráfico estaba cortado, no había tanto viento abajo, la gente ni respiraba. Escuché un susurro. Vi que una burbuja se le formaba en los labios a Fabiana. Se hinchaba y reventaba. Una burbuja roja. "...me viene a decir..."
Fabiana murmuraba. Acerqué el oído.
"Me viene a decir que estoy linda. Que me diga ahora que estoy linda, estampada en la calle..."
Otra burbuja comenzó a hincharse, pero cuando parecía que explotaba ahí se quedó. Una burbuja roja en los labios de Fabiana, media hora en los labios de Fabiana hasta que vino la ambulancia y los médicos cerraron la bolsa negra y se llevaron a Fabiana y sus murmullos para siempre.

Graffiti que vi una vez.

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Colabore con la policía: peguesé solo.



La radio de la escuelita...

viernes, 7 de septiembre de 2007 |

...ahora sale por Internet. Felicitaciones.


Radio Revés 88.7


Bondi.

jueves, 6 de septiembre de 2007 |

Calor. Ningún asiento libre. Me pongo al lado de un anciano que se sostiene del caño del techo con las dos manos. Los primeros 30 segundos es un anciano. Los siguientes 30 minutos es un viejo con olor a chivo.

Calor, ningún asiento libre y un viejo con olor a chivo. En el asiento doble frente a mí dos estudiantes discuten. Hablan fuerte. El bondi es nuevo, el motor no hace ruido pero hablan fuerte para que la gente los escuche. Uno cita a Nietzsche. Todo el puto mundo cita a Nietzsche ultimamente, pienso yo. El viejo con olor a chivo se mueve. "Que se baje que se baje que se baje que se baje..." pero no, solo se mueve para sacarse el saco de lana. Más olor a chivo. El otro pibe contrataca citando a Foucault, y hablan tan fuerte que ya toda la tripulación del A6 sigue su conversación, todos excepto una chica muy linda, tiene lentes de marco naranja y es muy linda y ella no los escucha porque cuenta los números del boleto. Hay un montón de jueguitos con los números del boleto. Los sumás, los convertís en una letra y pensás un nombre con esa letra. Ahora un montón de gente tiene mp3 y no necesita matar el tiempo con la numerología, pero yo veo como sus labios se mueven apenas, y como cuenta con los dedos...

Colón y Santa Fe. Viejo con olor a relleno de empanadas árabes, pienso, por favor bajate en la próxima. Viejo con olor a relleno de empanadas árabes sigue firme.

"Lo que dice del superhombre es tre-men-do" dice el estudiante. Yo nunca leí a Nietzsche. Si alguna vez lo leo, me voy a asegurar de no ser otro boludo que lo cita hablando fuerte en un colectivo donde a nadie le importa lo que dice Nietzsche sobre el superhombre. Ahora hasta la chica de lentes naranjas sigue la discusión desde el asiento de atrás. Lo tomo como una traición. Sonríe y sacude la cabeza cuando el otro estudiante cita - y sí, a quién va ser - a Borges. Los dos se callan un rato.

Sube una anciana que al parecer se ha duchado con perfume. Sí. Aparentemente la anciana se ha subido al techo con 10 bidones de Very Irresistible Givenchy, ha llenado el tanque y se ha dado una ducha. Uno de los estudiantes le da el asiento. El otro saca un libro de la mochila. Alcanzo a ver la tapa: "Elige tu propia aventura. El regreso del Ninja borg".

Viejo con olor a chivo consigue asiento al lado de la chica de lentes naranjas. Ella se tapa la nariz disimuladamente y me sonríe porque me ha visto taparme la nariz disimuladamente y ahora entiende porqué.

Es mi parada, y es la parada del viejo, y es la parada de la chica de lentes y es la parada de los estudiantes. Descendemos por la puerta de atrás. ¡Momento! tiene que gritar el viejo para que el colectivo frene, no ha terminado de bajar y ya estaba arrancando. Mi odio hacia los choferes se acentúa un poco más.

El bondi se aleja. Viejo tose por el humo negro que ha dejado flotando el colectivo. La chica se acomoda los lentes y se aleja, el viejo tose un poco más y la sigue unos metros detrás. Los estudiantes entran a una panadería.

Camino mirándome los pies.

Curso de sadomasoquismo Pegame y decime Marta.

miércoles, 5 de septiembre de 2007 |

Desde 1823
PEGAME Y DECIME MARTA
"El placer de surtir al ser amado".

¡Avive el fuego de la pasión del amor de la vida del amor del mundo con el curso de sadomasoquismo Pegame y decime Marta, del martillero público Fabio Lencia!.

Nos respaldan los testimonios de nuestros propios egresados:

"Antes mi marido llegaba tarde del trabajo, con olor a whisky y marcas de rouge en el cuello de la camisa. Ahora le gusta que le diga Bobby y que le tire un palito para ir a buscarlo"
Irma Funes, 76 años, jugadora de béisbol.

"Desde que hicimos el curso de Fabio Lencia mi vida cambió por completo. Mis hijos se fueron de casa y los vecinos ya no nos dirigen la palabra, pero cuando Susana me saca las uñas con la pico de loro vuelvo a sentirme como un joven de 20 años".
Lalo Freire, 57 años, vendedor de purificadores de agua y profesor de rugby por correspondencia.

No lo piense más, "peguenós" un tubazo al:

0-800-QUIENESTUPAPITO (784363788727486)

Los primeros 100 inscriptos se llevan un frasco de átomo desinflamante sin cargo.

Acerca de las elecciones.

lunes, 3 de septiembre de 2007 |

"Lo voto que conseguimo significan que la persona confían en mí, y quiero saludar a lo otro candidato, y en especial a Giacomino por obtener la mayoría de lo voto en esta eleccione. Lejo estoy de lo insulto y lo agravio, y como reflexión final dejo esta breve palabra: tre triste tigre comen trigo en el trigal".

Las "s" de Olga Riutort andan de mochileras en Cuzco , y si les alcanza la plata tienen ganas de seguir hasta México.