Se debe sentir algo hermoso cuando tenés un hijo y ese hijo cumple un año y le hacés una fiestita y todos cantan y hay torta y la gente dice pero qué grande que está este señorcito y lo filman y sacan fotos y le hacen ajó y tías con poco tacto le estrujan las mejillas mientras diversos parientes le adjudican al infante diversas aficiones a diversos clubes de fútbol etcétera.
Pero yo no tengo hijos. Solamente tengo dos cosas que cumplen años, a saber:
1- Mi fobia a los calefactores, que nació el 16 de Abril de 1994 cuando me resbalé y me dí la frente contra un Orbis Calorama. Desde ese día, cada vez que veo un calefactor ingreso instantáneamente en un estado de histeria donde los testigos del ataque podrán verme babear, sufrir espasmos, hablar en latín, babear, recitar el Martín Fierro, hacer la vertical e imitar a Michael Jackson. Se me quita con un buen cachetazo o con 10 miligramos de diazepam.
2- Mi blog, que nació el 22 de Junio del año pasado y que si tuviera vida propia ahora estaría enojado porque el pasado 22 de Junio yo estaba en la playa tomando mate y leyendo a Auster cuando debería haber estado posteando un feliz cumple querido Paraguas. Pero los blogs no tienen vida propia sobre todo porque son inmateriales y las cosas inmateriales difícilmente pueden gozar de la vida cuando ni siquiera pueden tener por ejemplo un hígado, no digamos ya un corazón que bombee sangre y así llegue el oxígeno al cerebro y no sufra una embolia el pobre blog y se quede medio opa para toda la vida ¿estaré viendo mucho Doctor House?.
Bueno total que como los blogs no tienen vida propia y no creo que la tengan por lo menos hasta que no avanzen un poco los estudios sobre inteligencia artificial, no hay mucho problema y puedo decir ahora, tres días más tarde:
Pero yo no tengo hijos. Solamente tengo dos cosas que cumplen años, a saber:
1- Mi fobia a los calefactores, que nació el 16 de Abril de 1994 cuando me resbalé y me dí la frente contra un Orbis Calorama. Desde ese día, cada vez que veo un calefactor ingreso instantáneamente en un estado de histeria donde los testigos del ataque podrán verme babear, sufrir espasmos, hablar en latín, babear, recitar el Martín Fierro, hacer la vertical e imitar a Michael Jackson. Se me quita con un buen cachetazo o con 10 miligramos de diazepam.
2- Mi blog, que nació el 22 de Junio del año pasado y que si tuviera vida propia ahora estaría enojado porque el pasado 22 de Junio yo estaba en la playa tomando mate y leyendo a Auster cuando debería haber estado posteando un feliz cumple querido Paraguas. Pero los blogs no tienen vida propia sobre todo porque son inmateriales y las cosas inmateriales difícilmente pueden gozar de la vida cuando ni siquiera pueden tener por ejemplo un hígado, no digamos ya un corazón que bombee sangre y así llegue el oxígeno al cerebro y no sufra una embolia el pobre blog y se quede medio opa para toda la vida ¿estaré viendo mucho Doctor House?.
Bueno total que como los blogs no tienen vida propia y no creo que la tengan por lo menos hasta que no avanzen un poco los estudios sobre inteligencia artificial, no hay mucho problema y puedo decir ahora, tres días más tarde:
FELIZ CUMPLE PARAGUAS.
Y también repartir enormes agradecimientos a los que leen y comentan, a los que leen y no comentan, a los que no leen y comentan pero nada de agradecimientos a los que no leen ni comentan. Desproporcionados abrazos de oso a los que linkean el blog porque les parece que vale la pena darse una vuelta por acá. Ardorosos saludos a los que critican y corrigen.
Ahora por favor proceda a comentar y desearme/le feliz cumple si le parece bien y si no no le parece bien no hay drama total mi terapeuta Rod Stewart me pasó una técnica tremenda para autoconvencerme de que tengo el blog más mejor del mundo.
Ahí se ven.
L.



