Muerte de Albertino Gossi. (Relato dramático que puede llegar a cagarle el día).

domingo, 27 de julio de 2008 |

Para que después no me diga que le cagué el día con un drama que no necesitaba leer porque ya tiene suficiente con sus propios problemas de la vida real siendo estos de índole económica por ejemplo que no llega a fin de mes, o política por ejemplo que usted votó al otro candidato, o social por ejemplo que no logra entrar en contacto real con otras personas, o espiritual por ejemplo que no entiende por qué está usted en el mundo, o todo junto por ejemplo que no llega a fin de mes y votó al otro candidato y no logra vincularse con la gente y encima ni siquiera encuentra un motivo para justificar su existencia bueno la cuestión es que si usted cree que con eso ya tiene suficiente como para encima tener que aguantar un post cuyo final le cagó el día, para evitar todo eso le aviso desde ya que el protagonista de este post al final muere de explosión espontánea de cabeza. Va caminando por la calle y pum le estalla el cráneo súbitamente.

Ahora todavía está a tiempo de retirarse, de decir ah ya tengo suficiente con no llegar a fin de mes como para encima entristecerme. Porque usted aún no se encariñó con el protagonista de este post y por eso si usted se va ahora, si usted cierra la ventana con la oportuna crucecita arriba a la derecha, no pensará nunca más en el pobre hombre cuya cabeza explota al final de este post. Piense que ni sabe cómo se llama, o su edad, o sus gustos. Vuelvo a advertírselo, váyase, o conozca a

Albertino Gossi, un señor muy normal que entre la multitud sólo destaca por su enorme y con esto me refiero a enorme no como en enorme la torre Eiffel sino en enorme como en enorme la Vía Láctea cabeza.
Su cuerpo está bastante bien formado, pero su cabeza es realmente grande. Uno lo ve y lo primero que piensa es qué gigantescamente gigante tiene la cabeza ese señor.

Sin embargo Albertino Gossi se lleva bien con este defecto. Acepta los apodos que la gente le inventa y gracias a esto sus conocidos en general le dice Albertino o como mucho cabezón. Es sabido que si el destinatario de los motes los acepta sin más, estos pierden el atractivo.
Es buen tipo, Albertino, además está eso. Siempre se puede contar con él.
_ Che, Albertino, prestame unos pesos que tengo que pagar la cuota del auto y todavía no cobré.
_ Cabezón no me instalás windows que yo no sé...
Siempre Albertino dice pero por supuesto, cómo no.
_ Gracias Albertino, tenés el corazón tan grande como la cabeza.

Y no ha sido fácil la vida de Albertino, ¿eh? para nada fácil. La madre no quiere verlo. No quiere ni sentirlo nombrar. Ni a él ni al doctor que asistió el parto. ¿Porqué no me hicieron cesárea? es una frase que siempre repite, una y otra vez hasta que vuelven a sedarla los enfermeros del manicomnio.
Eso por un lado. Por otro lado está el hecho de no poder ir al cine o al teatro sin que la gente lo vaya echando hasta la última fila:
_ ¡Eh cabezonasaso movete que no vemos nada!.
_ ¡Dale, planeta con patas, saltá y ponete en órbita!.
_ ¡Pero, ¿vinimos al cine o al Epcot Center?!.
Pobre Albertino. Siempre sonriendo. Disculpen disculpen ya me voy para atrás, sí jaja parezco un planeta con patas, oh jeje el del Epcot no me lo habían dicho nunca, qué ingenioso... siempre aceptando su desproporción y abandonando las salas con la cabeza gacha.
Y está también su problema cervical y el paulatino encorvamiento de sus hombros, y el no poder usar sombreros porque no hay de su talla.

¿Se va encariñando ya?. Acuérdese, por favor se lo pido, de que la cabeza de Albertino explotará repentinamente en la última línea de esta entrada. Puede girar la ruedita de su mouse y comprobar que la última palabra es explotó. Esto no es una buena técnica literaria porque la gente no suele quedarse a leer cosas que ya saben cómo terminarán. Por eso sorprende tanto el éxito de películas como Titanic o la pasión de Cristo pero yo no cuento con el respaldo de millones de dólares o la cara de Leonardo Di Caprio hundiéndose lentamente a la luz de la luna. Igualmente prefiero el fracaso de esta entrada a cagarle el día a usted que ya demasiado tiene con no saber por qué venimos al mundo.

Un día Albertino fue a una charla que dictaba un señor búlgaro experto en gente con desproporciones físicas.
En la sala había gente con manos enormes, con piernas pequeñísimas, había personas con enanismo o con hidrocefalia. Había muchos con un testículo más grande que el otro y casos de mujeres con diferencias de tamaño similares en sus pechos. Fue lindo para Albertino porque aunque se sentó en la primera fila nadie lo abucheó ni lo obligó a retirarse. Entre ciervos no hay cornadas creo que es un refrán que iría bien acá pero no sé, los refranes a veces no se entienden bien por ejemplo al que madruga Dios lo ayuda eso es cualquier cosa porque mirá si Dios va a andar viendo quién se levanta a qué hora para ver qué necesita el madrugador y darle más prioridad que a alguien que se levanta a las 2 de la tarde, pero más allá de los refranes quiero decir que la gente con una oreja del tamaño de un plato puede entender los sentimientos de alguien con la cabeza del galpón para guardar la luna. En fin, que Albertino grabó en su mente cada una de las palabras que el búlgaro dijo mejor dicho su traductora, y pasó un buen rato.

Finalizada la charla, el doctor se le acercó y le preguntó por qué tenía la cabeza tan grande y le dijo que en sus 40 años de carrera nunca jamás había visto algo así, y le dijo que una cosa es nacer con una cabeza un poco más grande digamos unos centímetros de diámetro sobre lo normal y otra muy distinta es una cabeza como esa que tiene usted que parece un globo aerostático pero en fin el señor de Bulgaria estaba muy interesado y le pidió disculpas si sonaba un poco brusco pero le interesaría hacerle unos estudios porque había un método experimental que podría funcionar y reducirle la cabeza al tamaño normal y que había funcionado en el 80% de los casos y que era parecido a lo que hacían los jíbaros, le dijo el búlgaro, sólo que con más ciencia.

La alegría de Albertino. Fue salir y buscar un teléfono público y llamar a todos sus conocidos y contarles que un búlgaro le iba a achicar la cabeza y que en 8 de cada 10 casos todo iba bien y fue también ir con un sastre y pedirle un sombrero a medida porque ahora no le importaba nada solamente quería salir a caminar por la peatonal con su sombrero hecho a medida y con la tarjeta del doctor apretada bien fuerte en la mano, mañana a las cinco pase a verme que en un rato le hacemos la reducción y ya va a ver qué bien va a quedar no duele nada de nada y de golpe un montón de gente llena de sangre y una cosa pastosa que parecen ser sesos y luego histeria general en la peatonal, gritos y llantos y vómitos a medida que van descubriendo incrédulos que en el epicentro del pánico un cuerpo bien formado, un poco encorvado nomás, se balancea sin cabeza. Se balancea sobre una pierna, como si se hubiera detenido sin poder completar el paso, el pie suspendido en el aire y el otro temblando hasta que se dobla la rodilla y Albertino o lo que queda de él cae sobre el pavimento y ahí se queda con su cuello lanzando chorritos de sangre a intervalos regulares, los chorritos de sangre formando un hilito ondulado de sangre hasta una cascadita de sangre que es el cordón de la vereda.

A las 5.45 el búlgaro cierra el consultorio y se va al aeropuerto.

El diagnóstico final del forense fue muerte por hemorragia aunque lo que les dijo a sus familiares y amigos cuando les contó el extraño caso que tuvo ese día en el trabajo no fue muerte por hemorragia, lo que les dijo fue que el tipo pobre iba caminando por la calle tranquilamente y de repente pum la cabeza le explotó.

Carta para que leas antes de que te invite a salir.

viernes, 25 de julio de 2008 |

Mirá te escribo esta carta porque anoche cuando fuimos al cine a ver la peli de Hendrix me distraje y me quedé mirándote como perdido y me pareció que podía llegar a pasar algo entre nosotros algo romántico me refiero, o sea no es que va a pasar algo entre nosotros literalmente porque eso es obvio todo el tiempo pasan cosas literalmente entre nosotros, ahora por ejemplo está toda la ciudad entre nosotros porque vos estarás durmiendo en Argüello y yo estoy despierto escuchando Hendrix y escribiéndote esta carta porque anoche me pareció que podía pasar algo entre nosotros pero algo a nivel emocional, es decir para dejar de dar vueltas que me parece que tengo ganas de que salgamos.

Bueno. Lo dije.

Ahora esta carta no es para pedirte que salgamos. Es el paso previo, es como cuando Hendrix hace una intro improvisada antes de un tema cuando toca en vivo. Es el paso previo te decía, porque antes de pedirte que salgas conmigo, que eso te lo voy a pedir llevándote flores y un disco de Hendrix, antes de eso quiero que sepas algunas cosas que no sabés de mí y que por ahí tenés que saber, como por ejemplo que soy adicto a la goma espuma bah a estrujar goma espuma y siempre llevo un pedazo en el bolsillo y si un día salgo y me olvido la goma espuma y me entran ganas de estrujar goma espuma puede ser un problema sin ir más lejos un día tuvimos que aterrizar de emergencia en Santiago de Chile porque me di cuenta que no tenía goma espuma cuando ya estábamos en el aire, fue cuando viajé a conocer Seattle que es donde nació Hendrix.

Otra cosa que quiero que sepas antes de que te invite a salir y sí es una lástima que se pierda el efecto sorpresa porque ahora ya sabés que te voy a invitar a salir pero bueno mejor prevenir que curar decía mi tío qué ironía porque se murió de una reacción alérgica que tuvo al jabón antibacterias que usaba para lavarse las manos antes de comer jajaja o sea fue muy triste pero como ahora ya pasó el tiempo uno puede apreciar la ironía de que prevenir lo mató, pobre. De todas formas la otra cosa que te quería decir ¡ah! qué buen tema, está sonando Purple Haze ahora, es un tema de Hendrix, ese que empieza pa pa pa pa foaaah qué groso este tipo... bueno la otra cosa que te quería decir es que tengo los dedos de los pies unidos por una membrana así como si fuera una pata de rana, pero sólo la membrana nada más, no es que tenga las patas de color verde o que si me acaricias los pies te va a salir una verruga es sólo una membrana porque cuando estaba en la panza de mi mamá ella un día tuvo antojo de comer ranas fritas y mi papá le dijo pero querida de dónde demonios voy a sacar ranas fritas a esta hora y mi mamá se quedó con las ganas y bueno todos pensaron que iba a nacer con una mancha de nacimiento en forma de rana pero con lo que nací fue con patas de rana ah y también con una lengua de 32 centímetros que era otra cosa que quería que supieras antes de que te invite a salir que es que tengo una lengua anormalmente larga como la de los sapos (y las ranas).

Y por último y ojalá no estés asustada ya porque si no esto va a ser demasiado, es que mi terapeuta dice que tengo una obsesión con Jimi Hendrix pero él no entiende nada, que espere a escucharlo y vamos a ver si no se obsesiona él así que bueno eso y si tenemos hijos le ponemos Jimi al primero, Hendrix al otro, Axisbold al otro y Jimi Segundo al otro si tenemos cuatro hijos pero bueno me estoy adelantando mucho porque todavía ni siquiera te invité a salir.

Buches con Listerine. Poema.

martes, 22 de julio de 2008 |

Cuando me hago buches con Listerine
me arde mucho santas estalactitas rayos y centellas cómo arde
pero me aguanto el ardor
porque es peor si uno se queda con placa bacteriana.

Toda la noche con placa bacteriana.

Los buches con Listerine
tienen que durar 30 segundos
que es lo mínimo para que se mueran las bacterias
quemadas vivas y gritando ¡ah! ¡ah! ¡qúe dolor! ¡qué martiirio! sin que las oigamos.

Porque es todo a nivel microscópico.

Para olvidarme del ardor
pienso en cosas mucho peores que me podrían pasar
que caiga una bomba nuclear
perderme en el amazonas

O hacerme buches con ácido clorhídrico.

Y cuando termino y escupo
aspiro y se siente fresco
y sin placa bacteriana
porque todas murieron quemadas vivas

que es para lo que hago buches con Listerine.

Como dice el tema de Kaiser Chiefs...

lunes, 21 de julio de 2008 |



Oh my god I can't believe it
I've never been this far away from home...

=]

Despedidas de Orlando y Ravchenka.

jueves, 17 de julio de 2008 |

Juu.

Es duro para Orlando y Ravchenka despedirse.
Tardan horas.
Se abrazan, lloran, se desean suerte, se prometen que pronto se verán, se juran que no harán otra cosa que pensar en el otro, te voy a extrañar, yo también, voy a pensar en vos todo el día, yo también todo todo el día, te quierro, yo te quiero mas, no yo te quierro más, no yo te quiero más, no no yo te quierro más yo te quierro hasta Rrrusia.

No es que Ravchenka se vuelve a Moscú o que Orlando se va de viaje de negocios o que Ravchenka agoniza porque la atropelló un Chevallier de dos pisos o que Orlando agoniza porque se le cayó una viga en la cabeza.
Es que Orlando y Ravchenka no trabajan en el mismo lugar, y hasta la noche no se van a ver. Y se quieren mucho Orlando y Ravchenka, y sufren cuando no están juntos. Orlando se desconcentra en el McDonald's donde trabaja porque no puede dejar de pensar en Ravchenka y mezcla todos los pedidos. Ravchenka se distrae tanto recordando a Orlando tratando de hablar en ruso que a veces los autos tienen que tocarle bocinazos para que levante la barrera del peaje donde trabaja.
Se llaman en cada descanso pero no es lo mismo, no les alcanza. Ese olor tan rico que sólo Ravchenka tiene no se transmite como las palabras a través de las antenas y los satélites que giran alrededor de la tierra porque nadie ha descubierto como transmitir perfumes a través de los teléfonos y no tienen tiempo porque hay cosas más importantes como por ejemplo sacar celulares con agenda y con peine y con test de embarazo y con mp3 y con grabador de voz y con detector de mentiras y con ringtones polimetaultrafónicos y con pantalla de mil pulgadas y ahora con capacidad para diez mil millones de canciones ¡sí! podés meter más canciones que seres humanos hay en la Tierra.
A Ravchenka no le gusta tanto la voz de Orlando en el teléfono porque suena triste y se pone mal porque siempre le parece que falta tanto para que sean las 7 y pueda salir y volverse a verlo a Orlando además Ravchenka sabe que a Orlando en el McDonalds lo tratan mal y lo retan por mezclar los pedidos y los clientes siempre le gritan excepto esa vez que a una señóra alérgica a la cebolla se le cerró la glotis porque Orlando se olvidó y le puso cebolla a la hamburguesa de la señora, bueno esa vez la señora se moría de ganas de gritarle insultos a Orlando pero no podía porque se le habia cerrado la glotis de hecho no sólo se moría de ganas de gritarle sino que se moría en serio porque si se te cierra la glotis se complica mucho respirar que es una de las cosas imprecindibles para vivir otra es por ejemplo que el corazón no deje de latir o que la cabeza se mantenga conectada al cuerpo.

Cuando finalmente son las 7 salen de trabajar y corren al auto y corren a casa y suben corriendo las escaleras y cuando finalmente se encuentran hablan apresuradamente, hablan al mismo tiempo, abrazados, intercalando las palabras con besos, como te fue, me fue mal, queda tan poco y ya te vas, te voy a extañarrr, yo también, te quiero, yo más, no yo te quierro más, qué hora es, las nueve ya, qué tarrde...

Moco.

martes, 15 de julio de 2008 |

Debido a un gran gran gran moco, el blog estuvo deshabilitado unas horas.
Quiero hacer énfasis en las dimensiones del moco, para que no haya malentendidos o se subestime la situación. Quiero que se imagine un moco del tamaño de la cabeza de Mel Gibson. Eso sería un moco grande. Imagínese un moco del tamaño de la cabeza de MelGibson, pero cuando a Mel le han picado todos los insectos a los que es alérgico. Ahora quiero que imagine que el señor Gibson metió su cabeza hinchada por las reacciones, junto con el resto de su cuerpo, a la Casa Blanca. Bueno el moco que me mandé es del tamaño de la Casa Blanca.

Por eso todo el blogroll murió, y los dibujos de mi amiga Laura, y las fotos de los Stripes y Regina, y las suscripciones, y en definitiva casi todo lo que se conoce como side bar que suena re moderno, yo siempre en los boliches les digo a las minas uy me encanta tu side bar porque yo siempre hago metáforas entre las partes de ellas y llos blogs. Y ellas casi siempre me cortan el banner.
Dejen su comment para volver al blogroll, que no me acuerdo de todos. Si no estaba pero quiere estar, deje comment, también.

Perdón por el White House Moc.

Ahí se ven.

L.

EDITADO 17/06: Google tiene un caché, que no se bien qué es pero la cuestión es que te deja ver páginas en estados anteriores al actual. Copiando el html desde el código fuente del caché que google tenía del paraguas, pude restaurar todo menos el blogroll, que de a poco lo voy terminando.

Ayuda al lector de blogs. Hoy: Un comienzo atrapante es la piedra angular de un buen post.

lunes, 7 de julio de 2008 |

Una mañana como cualquier otra es una linda frase para empezar un post, porque ahí nomás el lector se engancha y en su interior dice epa parece que se viene una buena entrada, porque claro todas las historias que empiezan con frases como una mañana como cualquier otra suelen contener exóticas aventuras colmadas de vampiros o detectives o zombies o niños magos o semanas enteras en globos aerostáticos e incluso si es una buena buena historia puede tener todo eso junto porque en definitiva cualquier historia que comienza en una mañana como cualquier otra rara vez continúa con un digamos mediodía como cualquier otro.
Así que si uno se decide a comenzar un post de su blog con una frase como esta, tiene que hacerse cargo de lo que acaba de hacer. Se debe sentir hermoso hacerle una patada voladora al jefe y sacarle los dos dientes del frente suscribiéndose de esta manera a una carcajada diaria cada vez que le vea el rostro desdentado al llegar al trabajo, pero después a no llorar si el jefe te baja el sueldo o si directamente agarra y te despide. Lo mismo pasa con esto. Si uno decide un día ubicar al lector en una mañana como cualquier otra lanzándole de esta manera garfios y arpones con cadenas que le impedirán separar la vista del post hasta que lo acabe(*), después no se puede continuar la historia con hechos normales, corrientes, insípidos, aburridos y predecibles que confirmen que lo que leerá el pobre lector es de hecho una mañana como cualquier otra:
Una mañana como cualquier otra a Miguel Torni se le desataron los cordones. Habiendo notado el pequeño accidente y queriendo prevenir posibles tropezones o incluso caídas y roturas de cráneo, Miguel se apresuró a atárselos. Suspirando satisfecho tras haberse asegurado de realizar un doble moño, el señor Torni se puso de pie y siguió su camino al trabajo.
Esto generará en su público ruidosas protestas que podrían terminar en delitos graves como ataques a su casa o incluso un francotirador admirador suyo perforándole la cabeza desde el edificio del frente. Así que mejor continuamos la historia introduciendo desde el vamos los hechos que rodearán a la idea de "mañana como cualquier otra" y la destrozarán con cuchillos, pinzas y sierras eléctricas en una orgía de sangre (**).
Una mañana como cualquier otra Miguel Torni amaneció convertido en un monstruoso insecto.
Tremendo. Escribís eso y no hay manera de que el lector se separe de tus renglones. No podrá abandonar la lectura hasta no saber qué pasa a continuación. Pero está el problema de la fecha en qué nacemos y lo que ya ha sido escrito o sea que esto ya se escribió así que mejor piense otra cosa que no haya sido escrita aún si no quiere terminar con la casa escrachada o un balazo de sniper en la frente o en la cárcel de plagiadores que es la misma que la del resto de las personas porque el sistema carcelario no distribuye a sus internos de acuerdo a su profesión excepto cuando se trata de asesinos a sueldo.

En fin, ahora que ya sabe qué hacer y qué no hacer para que su mente dé a luz a un post inolvidable, puede desengancharse de los garfios y arpones con cadenas que le he arrojado y proceder a putearme por haber empezado el post con una frase que prometía cosas que no cumplió.




(*) Esto es metafóricamente. Aunque hay casos como el del novelista Sir Le Clavo Cualquiera Al Ángulo, que secuestraba lectores y los encadenaba en su sótano obligándolos a leer sus extensas obras. Pero aquí los garfios y arpones mencionados son sólo metáforas.
(**) Esto también es metafórico pero creo que no hacía falta aclararlo en una nota al pie.

Carta de Faviola al intendente.

martes, 1 de julio de 2008 |

Muy estimado señor intendente de la ciudad:

Ante todo buen día.
Mi nombre es Faviola Méndez, y me dirijo a usted en estas líneas con el único propósito de hacerle notar educada y amablemente el empeoramiento de diversos aspectos de la vida en nuestra otrora hermosa urbe, ahora visiblemente deteriorada como consecuencia de, entre otras cosas, los puntos que a continuación paso a detallarle:

1. El transporte público está registrando demoras que baten récords mundiales. La señora Ordona esperó el A6 cuatro días seguidos. Así como lo lee. Ayer tuvimos que llamar a la policía para que la ayudara a separarse del suelo de la parada, y la policía tuvo que llamar a un jardinero para que corte las raíces que le habían salido a la señora Ordona en los pies. Esto es literal, señor intendente. Le habían salido raíces en la planta de los pies. Quiero que le quede claro, muy respetado señor, que esto no es una frase en sentido figurado como por ejemplo "tengo canas verdes de discutir con mi marido" ¿me entiende? o sea a nadie le salen canas verdes. Bueno podría ser pero se tendria que dar el caso por ejemplo que sea una persona vegetariana y coma mucha lechuga y acelga y perejil y la clorofila de la lechuga, la acelga y el perejil se le meta en el torrente sanguíneo y llegue hasta el cuero cabelludo supóngase y ahí sí podría darse el caso de que a alguien le salgan canas verdes. Pero a la señora Ordona sí le salieron raíces. En serio. Y ahora unos podólogos se la han llevado a Suiza para estudiar el fenómeno. ¿Y todo sabe por qué?, yo se lo voy a decir, todo porque el transporte público pasa cuando tiene ganas.

2. El lamentable estado del cuerpo de bomberos voluntarios, o quizás debería decir el lamentable estado del cuerpo del bombero voluntario porque no sé si se habrá dado cuenta muy estimado intendente pero hay un sólo bombero voluntario en nuestra ciudad, y encima es rengo. Todos los demás han renunciado supongo que debido a las insufribles condiciones laborales a las que se veían sometidos. Mire, para darle un ejemplo nomás el camión no andaba y tenían que movilizarse en una renoleta cada vez que había un incendio. Era hasta gracioso verlos salir corriendo del automóvil cuando llegaban a apagar el fuego porque parecían los payasos del circo si ha ido al circo sabrá lo que le digo ¿no? cuando muchos payasos se meten todos juntos en un vehículo diminuto y salen mientras suena música de Glenn Miller, por ejemplo. ¿Ha escuchado algo de Glenn Miller, señor intendente?. Yo lo dudo, porque la música de Glenn Miller alegra a la gente, no importa lo mal que estén. Bueno tampoco es que si a uno lo ha dejado su pareja por su mejor amigo y cuando vuelve a su casa se encuentra a su gato muerto porque se atoró mientras se comía al canario que se escapó de la jaula que dejaron abierta los ladrones que entraron y se llevaron todo incluyendo el duplicado de su DNI que le acababa de llegar después de esperarlo 6 meses... bueno si a alguien le pasa todo eso señor intendente yo no creo que escuchando Glenn Miller se le alegre el día pero lo que quiero decir es que usted no parece alegre cuando sale por la tele más bien parece preocupado y medio paranoico y bueno no se ofenda pero medio chanta también así que dudo que le guste Glen Miller y también dudo que haya ido a un circo en fin mejore el cuerpo de bomberos, ¿sí?.

3. La inseguridad, señor intendente, y aquí de nuevo voy a decir algo que le parecerá una metáfora pero es bien literal: no se puede parpadear que a uno ya le roban algo. Los otros días me entró una basurita en el ojo mientras caminaba por la Rivera Indarte y cuando por fin me la saqué me di cuenta de que estaba en paños menores. A ese nivel de agilidad han llegado los criminales, señor intendente. Mire, yo ni sé si es que me saqué la basurita del ojo o que me la robó el zángano que se llevó todo lo demás.

Y eso es todo por ahora, no porque no se me ocurra nada más o porque el resto de las cosas estén bien. Para nada. Lo que pasa es que me tengo que ir hasta el correo a mandarle esta carta y para ir allá me tengo que tomar el A6, con lo cual esperemos que pase hoy, y si no por lo menos antes de que me salgan raíces como a la pobre señora Ordona, que ahora se me ocurre que ya que voy al correo voy a aprovechar para mandarle una postal a Suiza.

Atentamente,

Faviola Méndez.