Si usted es de los que les gusta el orden cronológico, entonces quizás prefiera leer esto antes.Entre las muchas cosas que uno no puede elegir en esta vida, las que yo aprendí antes que nada es que no elegimos qué olvidar y no elegimos quién nos gusta. Las aprendí en segundo grado y cuando en cuarto grado la maestra nos dio de tarea una composición sobre el peor día de nuestras vidas
* yo escribí sobre lo que pasó el 16 de septiembre de 1992 que es cuando yo estaba en segundo grado y me hice caca en la escuela y fue el peor día de mi vida.
ComposiciónEl día que me hice caca en la escuela fue espantoso, fue un día que yo quiero olvidar pero yo ahora sé que uno no elige qué olvidar, uno se olvida de las cosas y ya está, se las olvida porque no son importantes, por ejemplo lo que almorzamos hace un mes, o porque son cosas que la mente reprime porque fueron traumáticas, por ejemplo que un caballo nos pateó repetidamente el cráneo, o también por lo que se llama laguna mental que es un olvido momentáneo por ejemplo no poder acordarse cómo se llamaba el Beatle baterista (que es Ringo Starr, uno lo recuerda cuando se le pasa la laguna).
Hay muchas cosas que no podemos elegir, por ejemplo la chica que nos gusta. Yo si pudiera diría bueno ahora quiero que me guste Micaela, porque yo sospecho que Micaela gusta un poco de mí y porque me gusta el olor a chicle de uva que siempre tiene en el pelo, pero como no puedo elegir entonces lo que pasa es que la que me gusta es René, y René yo creo que ni sabe que existo y no tiene olor a chicle en el pelo y sin embargo en Plástica que es cuando nos sentamos uno al lado del otro yo no puedo dejar de mirarla hasta que la señorita Rafaela me manda a ver al director o me dan ganas de ir al baño o suena el timbre del recreo o me agarra diarrea que es lo que sucedió el 16 de septiembre de 1992.
Esa mañana yo me levanté medio mal de la panza. Mamá estaba en la cocina, preparándome la leche.
_ Ma, me parece que me duele la panza y que sería conveniente faltar a la escuela.
_ Te parece o te duele duele.
_ Me duele duele.
_
Ou much_ me dijo mamá en su pésimo ingles.
_ Bastante.
_ Bueno, yo creo que tendrías que ir, pero como quieras. Total mañana es sábado, ya te queda el fin de semana largo.
Ahí me di cuenta que el viernes es cuando tenemos Plástica, y en Plástica es cuando me siento al lado de René, y dije:
_ Voy a ir, ma.
_
Alrit_ dijo mi mamá, por all right. Pobre, todavía no pudo ir a Londres.
Primero tuvimos matemáticas. En esa clase René se sienta en la otra punta del aula así que yo no tuve mayores problemas para concentrarme. El dolor de panza se había ido, entonces yo copié todo lo que estaba escrito en el pizarrón y después para pasar el tiempo dibujé a un hobbit, que es una criatura de un libro que a mí me parece que me cambió la vida y que se llama justamente El Hobbit.
La segunda clase fue Geografía. Aprendimos los nombres de varios ríos y la maestra nos explicó lo que es una llanura, una meseta y una montaña. Yo dibujé a Casiopea que es una tortuga de un libro que se llama
Momo y que me gusta mucho y leí muchas veces. Lo escribió un señor apellidado
Ende.
Después vino el recreo de la comida donde me comí un paquete de galletas con Micaela, o sea no es que las galletas tenían pedacitos de Micaela como cuando uno dice galletas con limón, sino que le ofrecí unas galletas a ella y ella sonrió y sacó una.
Y recíen entonces llegó Plástica pero yo no sé que vimos y tampoco dibujé nada porque lo único que hice fue quedarme mirando a René dibujar lo que la maestra pedía, y suspirar, y luego sentir un poco de dolor en la panza, y después mucho dolor y después supe que me había hecho caca y lo primero que pensé fue qué lindo sería que se abriera la tierra y me tragara, me llevara por ejemplo a un
smial que es el nombre de la casa de los hobbits. Pero eso no sucede en el mundo real, es importante diferenciar las cosas del mundo real de las cosas que son del mundo
imaginario, como Casiopea, Momo, los hobbits o mi amigo
Friedrich, porque los que no pueden diferenciarlas están
locos.
René fue la primera en darse cuenta, después de mí, por supuesto. Lo que hizo fue aspirar, arrugar mucho la cara y mirarme como si fuera un cadáver de una persona que murió hace varios días y que ya está en un estado de descomposición avanzado.
_ Uh, qué asco, nene. _ Fue todo lo que dijo. Levantó la mano y cuando la maestra le dijo qué pasa René ella le dijo seño, Varela se hizo caca y después dijo algo más que no se pudo oír porque todos ya se estaban riendo a gritos, todos menos Micaela, que me abrazó y me dijo que no importaba, que le pasa a cualquiera, y de la mano me llevó afuera porque yo no veía nada, tenía la cara tapada con las manos.
Y bueno seño gracias por hacernos evocar recuerdos monstruosos que uno querría encerrar en el fondo del sótano de la memoria, y usted mismo podrá comprobar ahora que uno no elige qué olvida y qué no, porque se habrá dado cuenta de que todavía me dicen Varelita Diarreíta, y se habrá dado cuenta también de que no elegimos quién nos gusta, porque todavía me llevo Plástica a Marzo.