Wiki-umbrella. Gente que no hace nada especial y sobre la cual no se escriben nunca artículos enciclopédicos.

domingo, 27 de abril de 2008 |

Entérese, antes de leer lo que sigue, de que hace un tiempo ya que estoy peleando abiertamente para que Wikipedia incluya en sus millones de terabytes de información los artículos que con tanto trabajo preparo.

Además de tipos enorrrrmes como ponele Einstein o este que inventó la lamparita, Edison, hay en el planeta Tierra personas que nacen y después se mueren y nunca trascienden ni llegan a las noticias y prácticamente pasan desapercibidas. Y Wikipedia parece ser que no los considera merecedores de un artículo en la enciclopedia virtual.

Pues muy bien, acá en Wiki-umbrella tienen su lugar.

Como por ejemplo Aníbal Romero, que nació el 7 de mayo de 1963 y pasó a mejor vida hace unos días, pobre. Se cayó dentro de un tacho de basura y perdió el conocimiento. Horas después falleció reciclado.
Aníbal Romero. Dios mío. No dejó pero mirá, en mayúsculas: NADA DE NADA para la posteridad. Porque no es que hace falta inventar el teléfono para que te recuerden generaciones futuras. Basta con armar un escándalo mediático, o cometer un crimen capital, o incluso correr desnudo por la Avenida Colón yo creo que alcanza. Pero lo que es Romero, ni mú.

Otro es el rengo Romagosa. Que le decían rengo pero no era, lo que pasa es que era tan normal que no habia nada para ponerle apodo. Ni orejas grandes, ni una asimetría, ni narigón, nada. Entonces los amigos (qué si dejaron cosas para la posteridad, por ejemplo Julián Donosso inventó el pegamento que se activa con saliva, ese que se le pone a los sobres. Un grande.) le decían rengo. Como ni siquiera era rengo no se puede contar cómo fue que terminó rengo. Si el tipo hubiera sido cojo en serio, por ahí saldría una historia para recordar y relatar en una cena con los vecinos. Por ejemplo:

"La graciosa es la de Romagosa, el que vivía en la calle de acá atrás. Parece ser que iba un día caminando y como él no es creyente no se había enterado de que venía el Papa, entonces iba ahí caminando Romagosa lo más pancho y de golpe ve una multitud de gente y en el medio el papa-móvil con el Papa saludando a sus fieles. Y dicen que escuchó así como el llamado de Dios, Romagosa, un llamado que le decía 'estrechale la mano al Papa, estrechaselá y deja todo lo que sea bien material y seguilo'. Y agarró Romagosa y echó a correr hacia el Papa se ve que con una cara medio desencajada por la revelación divina. Sí, divina le quedó la gamba de los 3 balazos que le metieron los francotiradores que lleva el Papa por las dudas salte algún extremista que lo quiera cuetiar..." El narrador se pone de pie e imita la cojera de Romagosa. Carcajada de los comensales.

Pero no, lo que era el rengo Romagosa, de lo más normal.

Igual que Irma Fuentes de Alegría, que en todo caso trascendió su propia muerte cuando decidió casarse con Abelardo Extrema. Porque ya era gracioso Fuentes de Alegría, pero Irma Fuentes de Alegría Extrema era lo más. Está en duda si eso cuenta como trascendencia o no. La dejamos y listo.

El que sí que no hay forma de recordarlo en el futuro, y si ahora todavía lo tengo en la memoria es porque lo acaba de atropellar un 504 acá en la otra cuadra; el que no hay chance de que permanezca en el recuerdo de la gente no te digo unos años, sino una semana, es Juan Gómez Pérez. Ni con doble apellidos se distingue. No existió en la tierra tipo más común que Juan Gómez Pérez, y no lo puedo describir porque ya me olvidé cómo era. Tampoco hay muchas fotos de él porque nunca entusiasmó a nadie como para dejar grabada una imagen del momento. Su primera palabra fue mamá. Fue al jardín. Hizo tortitas de arena. Se le cayeron los dientes y habló con zeta hasta que le salieron los otros. Fue a la escuela, promedio final de 6,01. Tuvo una sola novia con la que se casó y tuvo un nene y una nena. Juan y María. Estudió arquitectura, y trabajó hasta ayer para una empresa de esas que hacen casas todas iguales. Murió atropellado.

Pero lo incluímos a Gómez Pérez en la Wiki-umbrella. Los incluímos a todos los que andan por ahí rellenando el cupo obligatorio de mediocres, de normales, de estándares de cada sociedad de cada país de este loco loco mundo. Los incluímos porque los queremos, porque hacen falta. Porque necesitamos esperar el colectivo y que alguien nos diga "foa, qué calorcito, ¿eh?. Y ya estamos en Junio". Porque sin los rengos Romagosa que habitan el planeta los días serían una sucesión ininterrumpida de hechos estrambóticos, y no todos podemos ser Indiana Jones. Entonces, señores de Wikipedia que rechazaron mis artículos de estos preciosos seres humanos, sepan que algún día serán ustedes los que ansíen ser recordados, cuando sus miserables vidas se aproximen al final. Y sepan que las puertas de Wiki-umbrella estarán abiertas cuando ese día llegue. Manga de ceros a la izquierda.

He dicho.

Entendiendo mal todo lo que ves.

sábado, 26 de abril de 2008 |

Hay que ver cómo le cambió la vida a Nicanor su viaje a la India. No por conocer una cultura distinta a la suya, sino por el folleto que le entregaron en el aeropuerto. Se lo entregó un señor mayor, calvo y con barba espesa y blanca, un señor que vestía un tutú rosa de acuerdo al Libro Guía y un gorro en la cabeza con una hélice que daba vueltas gracias a la corriente de aire que había en el edificio
El folleto decía:

¡TIENES SUERTE! Pues hoy Alfio ha llegado a tu vida.

Nicanor siguió leyendo:
Saludos y bendiciones para ti. O como decimos los alfistas, ¡mírame las medias!.
Por obra del destino y del inmenso plan que tiene Alfio para nosotros, ha llegado hoy a tus manos la bendición de La Magnificencia Abusamente Divina y Uno de los Mejores Dioses Que Vienen (o sea Alfio). No creas que esto es producto de la coincidencia. Estabas marcado, y queremos compartir contigo la profecía del Único. ¡Mírame las medias!.
Está dicho que el año que viene Alfio llegará a la Tierra, y vendrá en una Combi con muchos asientos. Los que hemos aceptado su invitación tendremos lugar en la Combi, y aquellos que han sido contribuyentes a la causa de El Abuso tendrán los lugares junto a la ventanilla. El asiento junto al Conductor Fabuloso (o sea Alfio) está reservado para aquel que compre más sahumerios…
El artículo continuaba explicando cómo había que hacer para comprar muchos sahumerios y así ganar el asiento de adelante en la Combi de El Altísimo Salvador Súper Sayayin (o sea Alfio). Comentaba también los beneficios del asiento de adelante, que incluían elegir la música que se escucharía de camino al Paraíso de la Felicidad, poder explorar los misterios de la Guantera Misteriosa y muchas cosas más, pero al final Nicanor se inscribió porque le gustó mucho la remera de Snoopy que regalaban si te anotabas.

Al año siguiente, todavía escéptico, Nicanor se presentó en el descampado donde supuestamente llegaría La Hermosura de la Combi que no se Puede Creer. Fue por curioso, y porque no tenía nada en la heladera.
Cuando ya habían pasado veinte minutos de la hora señalada, y la gente se empezaba a dispersar con un gesto de tristeza y desilusión en sus rostros estafados, descendió del cielo un señor en un ala delta.
_ ¿Alfio?_ preguntó Benítez, que había comprado 21.000 sahumerios y se moría de ganas de poner Los Beatles en el estéreo de la Combi.
_ ¿Porqué están todos con tutú rosa y un sombrero con hélice?_ dijo el recién llegado.
_ Porque así lo dice el Libro Guía. ¿O sea que no sos Alfio?
_ Nop.
_ Y quién carajo sos, gil_ preguntó Benítez violando como 30 reglas del Libro Guía.
_ Flavio, instructor de ala delta.
Acto seguido Flavio repartió entre los ex alfistas folletos donde se leía:

¡¡INSTRÚYASE EN PARACAIDISMO Y VUELE A MÁS DE 500 METROS DE ALTURA!!.
Título en 1 año.

Todos se inscribieron. Benítez llenó 5 formularios y le dio un sahumerio a Flavio como símbolo de arrepentimiento por su injustificada reacción.
Al año siguiente los otrora seguidores de Alfio, todos menos Gorotti que tuvo un derrame y Durán que tenía fobia a las alturas, pudieron arrojarse en ala Delta.
Lo hicieron en el mismo lugar donde conocieran a Flavio, lo cuál tenía obviamente un sentido poético muy importante para ellos. La macana fue que cuando estaban todos en el aire comenzó a oírse, primero suavemente y luego cada vez más fuerte…

Living is easy with eyes closed,
misunderstanding all you see...

El primero en ver la Combi atravesar un cúmulo de nubes blancas fue Benítez.
Era enorme, era magnífica. Era tan hermosa que cuando la vio no pudo desviar la mirada. No pudo pensar… la Hermosura de la Combi que no se Puede Creer lo era todo. Estaba aquí. Cada vez más grande…

It's getting hard to be someone but it all works out.
It doesn't matter much to me…

_ Los Beatles. Alfio puso Los Beatles..._ suspiró Benítez observando extasiado el automóvil volador. Más y más grande cada vez.
Ahora ya todos lo veían, y comprendían el enorme error que habían cometido.
Habían perdido la fe.
Habían aceptado sin pensar los placeres terrenales e inmediatos del falso cielo que ofrecía un falso ídolo.
Y ahora estaba allí, justo ahora llegaba la Magnificencia Abusamente Divina y de los Mejores Dioses Que Vienen.
O sea Alfio.
Y cuando lo que un momento antes era Benítez y su ala delta volando por el cielo fue de repente un montón de pedazos de Benítez, sangre de Benítez y trozos de ala delta torcidos y esparcidos sobre el capó de la Combi, ahí entendieron los ex alfistas que Alfio no venía a recoger a nadie. Que no habría Paraíso de la Felicidad. Que esta era la dulce venganza de los dioses, el castigo de un Alfio lleno de odio por haber venido a buscar a su rebaño y haber encontrado a una manga de desubicados intentando imitarlo, a un puñado de herejes corruptos. Ni uno con tutú rosa. Ni uno con sombrero con hélice.
_ ¡Mírenme las medias!._ gritó por la ventanilla, lanzando fuego por los 15 ojos, y estalló en una carcajada que hizo temblar la tierra.
Uno a uno fueron formando parte de la lluvia de miembros seccionados y sangre que calló sobre la ciudad ese día. Nicanor fue la víctima final. Su último pensamiento fue cómo el viaje a la India le cambió la vida.

... misunderstanding all you see...

Cosas que pasan en el universo paralelo Roberto. Hoy: Vergüenza de Mister Frankfurt.

martes, 22 de abril de 2008 |

Existe un universo paralelo al nuestro, conocido por sus habitantes como Roberto. Les resulta difícil a los habitantes de Roberto acceder a los tejidos del tiempo y mesurar sus territorios. Sucede, justamente, de manera inversa. Es el tiempo el que toma posesión de los habitantes de este estrambótico universo, y lo hace siguiendo un horario estricto que se comunica a la gente a través de enormes flamencos-altavoces.

_ Disculpe, ¿ya lo tiene la hora?_ pregunta Mister Frankfurt porque siente que llegará tarde.
_ A veces_ responde Sir Manchester levantando una ceja.
_ ¿Lo tendrá hoy, por casualidad?.
_ Sí, a las siete y cuarto, segun los flamencos.
_ ¿Y falta mucho?_ inquiere sin previo análisis Mister Frankfurt, sembrando la vergüenza que cosechará dentro de dos líneas.
_ No lo sé, lo que pasa es que no me tiene la hora_ responde el siempre atento Sir Manchester.
_ Ah, claro, qué tonto de mi parte. Bueno, adiós.
_ Adiós.

Macanudísimo.

domingo, 20 de abril de 2008 |


En el próximo post más detalles, hoy estoy muerto.
Y feliz.

Dirección de mis pensamientos mientras etiqueto cajas según su tamaño y peso y las envío a Hong Kong.

viernes, 18 de abril de 2008 |

A los que me pidieron post =].

Si lo pensamos, lo que pasa es que casi nunca lo pensamos porque estamos más ocupados en otras cosas que en ese momento parecen más importante que pensar en cocodrilos, como por ejemplo la diferencia entre lo que gastamos y lo que ganamos en un mes, o que tenemos que llamar al pintor para que venga a pintar el livinrum que tiene las paredes ay dios parece un chiquero. Pero si lo pensamos con tranquilidad resulta interesante que la palabra cocodrilo al revés es olirdococ, que no significa nada.
Bueno, resulta interesante si como yo usted siente que su trabajo etiquetando cajas según su tamaño y peso y enviándolas a Hong Kong es pero de lo más aburrido y decide distraerse dedicándose al análisis de enormes boludeces como por ejemplo que un oriental que quisiera comprar un kilo de flan no tendría problema, pero si quisiera comprar un pasaje en tranvía diría:
_ Hola, quisiela un pasaje pala el tlanvía.
Consecuenciamente, que es una palabra que a veces uso y la gente me dice "che, no se puede decir consecuenciamente, porque es como si fuera un adverbio pero no, porque no existe" pero a mi no me importa porque jajaja, yo en la vida me harto de usar palabras que invento ahí mismo en el momento que las necesito como esa vez que le dije a una chica que conocí en un boliche de Carlos Paz le dije o sea le grité porque en realidad era una super fiesta y había un Dj que era lo más, se llama Dj Lo Más y la música claro estaba como a un millón de decibeles entonces le grité a la chica.
_ ¡Ey, me encanta como bailás!.
Y la chica me gritó:
_ ¡Gracias, sos el primero que me dice que bailo bien!.
Y yo le grité:
_ ¡¿En serio?!. ¡Me encanta como te movés, es como si onduvientaras re futupurpúrea!.
Y ella me gritó:
_ ¡Como si qué!.
_ ¡Como si onduvientaras re futupurpúrea!.
Yo quería decirle que es como si ondulara como el viento pero de manera un poco futurista, y de color púrpura por las luces de la disco, ¿no?, pero si se lo decía así ella no me iba a entender y además yo me iba a quedar ronco de gritar una frase tan larga y no iba a poder cantar la gallina turuleca en la ducha, que es lo único que me calma cuando me ducho y evita que me de un ataque de hidrofobia, porque yo tengo hidrofobia es decir que le tengo miedo bah terror al agua y lo único que me calma es cantar la gallina turuleca. Entonces inventé dos palabras para resumir y no quedarme ronco y aguantarme un ataque de hidrofobia y la chica me gritó:
_ ¡ME TENGO QUE IR PARA ALLÁ CON MIS AMIGAS!.
Y se fue.

Consecuenciamente, decía, el vendedor de los pasajes de tranvía quizás tendría que decirle al chino o al japonés o al coreano disculpe pero no le entiendo. O quizás no tuviera que decirle nada si estuviera acostumbrado a venderle pasajes de tranvía a personas orientales. Es más, por ahí justo el vendedor de pasajes de tranvía es él mismo un oriental, y en ese caso quizás tenga que decirle a un cliente de occidente disculpe pelo no le entiendo. O quizás no porque es un oriental vendedor de pasajes de tranvía acostumbrado a tratar con occidentales.
Y así sigo analizando insignificanteces hasta que súbitamente el jefe me pregunta si terminé con las cajas entonces vuelvo del chino comprando un pasaje y del boliche y de la gallina turuleca y de la hidrofobia a etiquetar cajas de acuerdo a su peso y tamaño, y mandarlas a Hong Kong.