Entérese, antes de leer lo que sigue, de que hace un tiempo ya que estoy peleando abiertamente para que Wikipedia incluya en sus millones de terabytes de información los artículos que con tanto trabajo preparo.
Además de tipos enorrrrmes como ponele Einstein o este que inventó la lamparita, Edison, hay en el planeta Tierra personas que nacen y después se mueren y nunca trascienden ni llegan a las noticias y prácticamente pasan desapercibidas. Y Wikipedia parece ser que no los considera merecedores de un artículo en la enciclopedia virtual.
Pues muy bien, acá en Wiki-umbrella tienen su lugar.
Como por ejemplo Aníbal Romero, que nació el 7 de mayo de 1963 y pasó a mejor vida hace unos días, pobre. Se cayó dentro de un tacho de basura y perdió el conocimiento. Horas después falleció reciclado.
Aníbal Romero. Dios mío. No dejó pero mirá, en mayúsculas: NADA DE NADA para la posteridad. Porque no es que hace falta inventar el teléfono para que te recuerden generaciones futuras. Basta con armar un escándalo mediático, o cometer un crimen capital, o incluso correr desnudo por la Avenida Colón yo creo que alcanza. Pero lo que es Romero, ni mú.
Otro es el rengo Romagosa. Que le decían rengo pero no era, lo que pasa es que era tan normal que no habia nada para ponerle apodo. Ni orejas grandes, ni una asimetría, ni narigón, nada. Entonces los amigos (qué si dejaron cosas para la posteridad, por ejemplo Julián Donosso inventó el pegamento que se activa con saliva, ese que se le pone a los sobres. Un grande.) le decían rengo. Como ni siquiera era rengo no se puede contar cómo fue que terminó rengo. Si el tipo hubiera sido cojo en serio, por ahí saldría una historia para recordar y relatar en una cena con los vecinos. Por ejemplo:
Pero no, lo que era el rengo Romagosa, de lo más normal.
Igual que Irma Fuentes de Alegría, que en todo caso trascendió su propia muerte cuando decidió casarse con Abelardo Extrema. Porque ya era gracioso Fuentes de Alegría, pero Irma Fuentes de Alegría Extrema era lo más. Está en duda si eso cuenta como trascendencia o no. La dejamos y listo.
El que sí que no hay forma de recordarlo en el futuro, y si ahora todavía lo tengo en la memoria es porque lo acaba de atropellar un 504 acá en la otra cuadra; el que no hay chance de que permanezca en el recuerdo de la gente no te digo unos años, sino una semana, es Juan Gómez Pérez. Ni con doble apellidos se distingue. No existió en la tierra tipo más común que Juan Gómez Pérez, y no lo puedo describir porque ya me olvidé cómo era. Tampoco hay muchas fotos de él porque nunca entusiasmó a nadie como para dejar grabada una imagen del momento. Su primera palabra fue mamá. Fue al jardín. Hizo tortitas de arena. Se le cayeron los dientes y habló con zeta hasta que le salieron los otros. Fue a la escuela, promedio final de 6,01. Tuvo una sola novia con la que se casó y tuvo un nene y una nena. Juan y María. Estudió arquitectura, y trabajó hasta ayer para una empresa de esas que hacen casas todas iguales. Murió atropellado.
Pero lo incluímos a Gómez Pérez en la Wiki-umbrella. Los incluímos a todos los que andan por ahí rellenando el cupo obligatorio de mediocres, de normales, de estándares de cada sociedad de cada país de este loco loco mundo. Los incluímos porque los queremos, porque hacen falta. Porque necesitamos esperar el colectivo y que alguien nos diga "foa, qué calorcito, ¿eh?. Y ya estamos en Junio". Porque sin los rengos Romagosa que habitan el planeta los días serían una sucesión ininterrumpida de hechos estrambóticos, y no todos podemos ser Indiana Jones. Entonces, señores de Wikipedia que rechazaron mis artículos de estos preciosos seres humanos, sepan que algún día serán ustedes los que ansíen ser recordados, cuando sus miserables vidas se aproximen al final. Y sepan que las puertas de Wiki-umbrella estarán abiertas cuando ese día llegue. Manga de ceros a la izquierda.
He dicho.
Además de tipos enorrrrmes como ponele Einstein o este que inventó la lamparita, Edison, hay en el planeta Tierra personas que nacen y después se mueren y nunca trascienden ni llegan a las noticias y prácticamente pasan desapercibidas. Y Wikipedia parece ser que no los considera merecedores de un artículo en la enciclopedia virtual.
Pues muy bien, acá en Wiki-umbrella tienen su lugar.
Como por ejemplo Aníbal Romero, que nació el 7 de mayo de 1963 y pasó a mejor vida hace unos días, pobre. Se cayó dentro de un tacho de basura y perdió el conocimiento. Horas después falleció reciclado.
Aníbal Romero. Dios mío. No dejó pero mirá, en mayúsculas: NADA DE NADA para la posteridad. Porque no es que hace falta inventar el teléfono para que te recuerden generaciones futuras. Basta con armar un escándalo mediático, o cometer un crimen capital, o incluso correr desnudo por la Avenida Colón yo creo que alcanza. Pero lo que es Romero, ni mú.
Otro es el rengo Romagosa. Que le decían rengo pero no era, lo que pasa es que era tan normal que no habia nada para ponerle apodo. Ni orejas grandes, ni una asimetría, ni narigón, nada. Entonces los amigos (qué si dejaron cosas para la posteridad, por ejemplo Julián Donosso inventó el pegamento que se activa con saliva, ese que se le pone a los sobres. Un grande.) le decían rengo. Como ni siquiera era rengo no se puede contar cómo fue que terminó rengo. Si el tipo hubiera sido cojo en serio, por ahí saldría una historia para recordar y relatar en una cena con los vecinos. Por ejemplo:
"La graciosa es la de Romagosa, el que vivía en la calle de acá atrás. Parece ser que iba un día caminando y como él no es creyente no se había enterado de que venía el Papa, entonces iba ahí caminando Romagosa lo más pancho y de golpe ve una multitud de gente y en el medio el papa-móvil con el Papa saludando a sus fieles. Y dicen que escuchó así como el llamado de Dios, Romagosa, un llamado que le decía 'estrechale la mano al Papa, estrechaselá y deja todo lo que sea bien material y seguilo'. Y agarró Romagosa y echó a correr hacia el Papa se ve que con una cara medio desencajada por la revelación divina. Sí, divina le quedó la gamba de los 3 balazos que le metieron los francotiradores que lleva el Papa por las dudas salte algún extremista que lo quiera cuetiar..." El narrador se pone de pie e imita la cojera de Romagosa. Carcajada de los comensales.
Pero no, lo que era el rengo Romagosa, de lo más normal.
Igual que Irma Fuentes de Alegría, que en todo caso trascendió su propia muerte cuando decidió casarse con Abelardo Extrema. Porque ya era gracioso Fuentes de Alegría, pero Irma Fuentes de Alegría Extrema era lo más. Está en duda si eso cuenta como trascendencia o no. La dejamos y listo.
El que sí que no hay forma de recordarlo en el futuro, y si ahora todavía lo tengo en la memoria es porque lo acaba de atropellar un 504 acá en la otra cuadra; el que no hay chance de que permanezca en el recuerdo de la gente no te digo unos años, sino una semana, es Juan Gómez Pérez. Ni con doble apellidos se distingue. No existió en la tierra tipo más común que Juan Gómez Pérez, y no lo puedo describir porque ya me olvidé cómo era. Tampoco hay muchas fotos de él porque nunca entusiasmó a nadie como para dejar grabada una imagen del momento. Su primera palabra fue mamá. Fue al jardín. Hizo tortitas de arena. Se le cayeron los dientes y habló con zeta hasta que le salieron los otros. Fue a la escuela, promedio final de 6,01. Tuvo una sola novia con la que se casó y tuvo un nene y una nena. Juan y María. Estudió arquitectura, y trabajó hasta ayer para una empresa de esas que hacen casas todas iguales. Murió atropellado.
Pero lo incluímos a Gómez Pérez en la Wiki-umbrella. Los incluímos a todos los que andan por ahí rellenando el cupo obligatorio de mediocres, de normales, de estándares de cada sociedad de cada país de este loco loco mundo. Los incluímos porque los queremos, porque hacen falta. Porque necesitamos esperar el colectivo y que alguien nos diga "foa, qué calorcito, ¿eh?. Y ya estamos en Junio". Porque sin los rengos Romagosa que habitan el planeta los días serían una sucesión ininterrumpida de hechos estrambóticos, y no todos podemos ser Indiana Jones. Entonces, señores de Wikipedia que rechazaron mis artículos de estos preciosos seres humanos, sepan que algún día serán ustedes los que ansíen ser recordados, cuando sus miserables vidas se aproximen al final. Y sepan que las puertas de Wiki-umbrella estarán abiertas cuando ese día llegue. Manga de ceros a la izquierda.
He dicho.




