...and the Deathly Hallows.

viernes, 22 de febrero de 2008 |

Salgo de trabajar y camino, como casi siempre que salgo de trabajar, por la Gran Vía hasta Glorias, donde tomo el metro hasta Plaza Cataluña.
El viaje en metro es corto, son apenas dos estaciones y me bajo. Sin embargo, esas dos estaciones son suficientes para que vea a tres personas, en distintos puntos del vagón, leyendo un libro gordo, de lomo blanco. Yo estoy con el mp3 y no presto mucha atención.
Llego a Catalunya.
Por los pasillos subterráneos que conectan el metro con la estación de trenes que me lleva hasta Terrassa vuelvo a ver aquí y alla los benditos libros de lomo blanco. Pienso "estarán regalándolos en algún lado"... pero sigo caminando sin demasiada curiosidad.
Me siento al borde de la escalera mecánica, de frente a la vía uno, y espero el tren. Se acercan un nenito y su mamá. La mamá le dice "siéntate ahí hasta que llegue el tren". El nene se sienta al lado mío y hojea un ejemplar del libro de lomo blanco. Por supuesto que no me hace falta leer el título. Con ver el pelo revuelto y los grandes anteojos redondos del personaje que sale en la tapa me sobra.
Pienso ¿qué... ya salió el último de Harry Potter(*)?
Anuncian el tren a Manresa (el que tengo que tomarme), pero yo oigo el aviso desde la escalera mecánica, subiendo ya en dirección al Corte Inglés.

Yo tengo 22 años. No soy un fanático de esos que han visto la peli siete veces, leído el libro quince y saben todo sobre J.K. Rowling. Admirablemente resistí la tentación de leer las traducciones de fanáticos que merodean en Internet. Nunca hasta hoy había comprado un libro de la serie. Siempre me los prestaron.
Pero tampoco soy masoquista, y si el libro está a la venta y me alcanza la plata, para qué esperar.

Y la plata me alcanzó de pedo.
En la sección de libros del Corte Inglés hubo una fiesta de lanzamiento. Hubo magos, gente disfrazada de personajes del libro, regalos. Yo llegué tarde, cuando todo había terminado, pero no me importó. A mi de Harry Potter lo único que me gusta es leer los libros. Después de todo, tengo 22 años.
En la cola para pagar había muchas personas. Adelante mío había un viejito y adelante del viejito un chico de 11 años, como mucho.
Ambos con Harry Potter y las Reliquias de la Muerte en la mano.
_ ¿Se lo envuelvo para regalo?_ le dijo la cajera al viejito.
_ No, no hace falta. Es para mí.
Por un momento pensé "pero qué cosa...un hombre grande, leyendo Harry Potter". Después me arrepentí, y le sonreí con complicidad. Me devolvió la sonrisa y al ver el libro en mis manos me dijo "pues a ver que le pasa a Harry, ¿eh?". Me palmeó la espalda y agregó "venga, hasta luego".
La cajera me sonrió y me cobró en silencio, con cara de Harry-Potter-es-el-único-que-logra llegar-a-un-anciano,-a-un-niño-y-a-un-flaco-calladito-de-unos-22-años". Yo la miro con cara de ese-es-su-mejor-hechizo-señora.

El libro que más rapido he leído en mi vida es Harry Potter y el Prisionero de Azkaban. Lo terminé en menos de 2 días. Era chico, no tenía 22 años como ahora. Pero no es excusa. Además ahora leo más rápido.
El libro que más veces he leído es Harry Potter y la Piedra Filosofal. Tres veces. Era chico... pero no es excusa, no.

En fin, que hoy me compré el final de una serie que no quiero que se termine. Por eso este post es tan largo. Porque cuando empiece a leer el libro de lomo blanco que me espera ahí en la cama no va a faltar mucho para que ya no haya más Harry Potter que leer. Una vez que empiece no paro, eso lo sé.

En un estrecho sendero bañado por la luna, dos hombres aparecieron de la nada a escasos metros de distancia. Permanecieron inmóviles un instante, apuntándose mutuamente con sus respectivas varitas mágicas, y no aguanto más, me voy a leer el último de Harry.

Ahí se ven.


(*) Había puesto un enlace a Wikipedia pero después reflexioné y decidí que si a esta altura alguien no sabe quién es Harry Potter es porque vive en un termo que está dentro de un táper que está dentro de un termotanque que está enterrado a 100 metros de profundidad en Júpiter.

Ocho cosas que quiero hacer antes de que me arranque la cabeza el canguro con guantes de boxeo.

miércoles, 20 de febrero de 2008 |

A Frida, para que se mejore y no se tire más por el balcón.

Amiga de la casa y no hace mucho ganadora del premio Richard Nixon al mejor comentario, Lucy en el cielo me invitó a participar de este meme. No me gustan los memes, no me gusta la palabra meme porque suena a seudónimo de vieja:

_ ¿Y, Porota, cobraste la jubilación?.
_ Qué voy a cobrar, Meme, si ando con las várices más hinchadas, mirá, que no me puedo ni mover...

...pero este meme en particular me pareció interesante, porque siempre quise dejar escrito lo que quiero hacer antes de morir.

Bueno al parecer tengo que enumerar las reglas y enunciar 8 cosas que quiero hacer antes de que me arranque la cabeza un canguro ( (yo ya sé que voy a morir así porque tuve una premonición donde vi que un canguro con guantes de boxeo me arrancaba la cabeza limpita de un revés). Además, tengo que elegir a otras 8 personas que sigan con el bendito meme. Yo cambié un poquito las cosas y el que quiera que se autoinvite y lo haga (deje un comentario avisando que se anota y ya).

Reglas:

1. Cada jugador comienza con un listado de ocho cosas que quiere hacer en su vida.
2. Escribir esas ocho cosas en su blog, junto con las reglas del juego.
3. Seleccionar a ocho personas más, invitarlas a jugar y anotar sus nombres o el nombre de su blog.
4. Dejar un comentario desde donde nos invitaron a jugar.

Cosas que quiero hacer antes de que me arranque la cabeza el canguro con guantes de boxeo:

1. Ganar el premio nobel por mi libro de difusión científica Albert Einstein: un zoquete bárbaro. Al recibirlo, bajarme los pantalones, acercar mis nalgas endurecidas por el ejercicio al micrófono y simulando que hablan ellas (pero hablo yo con la boca usando un micrófono que me llevé escondido) agradecer efusivamente el galardón.

2. Tirarme en paracaídas desde la Torre Ángela y que no se me abra. En este caso sería lo último que haga, probablemente.

3. Leer un poema de Borges en un homenaje a algún escritor famoso... por ejemplo ese que dice:

"Dejate de joder y no te hagás la loca
andá enjuagate bien la boca"

4. Tocar el bajo en The White Stripes.

5. Hacerle una patada voladora a Nicholas Cage.

6. Ir a una reunión de personas con alzheimer y que suceda lo siguiente:

YO: Hola, mi nombre es Lucas.
TODOS: ¡Hola, Lucas!.

Pausa. Luego...

YO: Debe haber un error, mi nombre es Gregory.
TODOS: ¡Ah!, perdon, ¡Hola, Gregory!.

Pausa. Luego...

YO: Hola, mi nombre es Darth Vader.
TODOS: ¡Hola, Darth Vader!
EL DE SEGURIDAD: Flaco, te estás haciendo el boludo... yo no tengo alzheimer, así que va, circulando, va.

7. Hacerle otra patada voladora a Nicholas Cage.

8. Evacuar un sonoro gas acercándome un encendedor al orificio eyector para así comprobar si se produce el fenómeno que me dijeron que se produce, o si son puras patrañas.

El profesor suplente general Grossmänder.

martes, 19 de febrero de 2008 |

Cuando en algunas universidades por ejemplo Oxford o por ejemplo UCLA o por ejemplo Princeton etcétera etcétera falta un profesor porque por ejemplo se quedó dormido o por ejemplo se enamoró de un Muñeco Michelín y se quedó sacudiendo los brazos al viento en la puerta de alguna gomería o por ejemplo se resbaló con una cáscara de banana y lo tuvieron que llevar al de Urgencias para hacerle 134 puntos todo alrededor de la cabeza etcétera etcétera, bueno cuando en esas universidades falta un profesor, lo que se hace es llamar a un profesor suplente de la misma asignatura de la misma carrera, por ejemplo el profesor suplente de Álgebra en la carrera de Ingeniería Electrónica de la Universidad de Oxford es Márcel Ágachat & Cónocel.

Peeeeero...

...en la universidad donde estudio yo, que se llama Universidad de los Pimpollos Relucientes del Amor de Jesús (la primera parte se la puso el fundador, a quien le gustaba mucho la jardinería; la segunda se la puso el Papa Piopio X cuando visitó la institución y dio un discurso sobre cómo ofrecer la otra mejilla si has sido golpeado con un bate de béisbol)...decía que en esta universidad donde yo estudio, cuando un docente se ausenta por ejemplo porque se comío una memoria USB y le cayó mal o por ejemplo porque se levantó convertido en un monstruoso insecto etcétera etcétera, lo que se hace es llamar al profesor suplente general. Al único que hay. Fidel Favaloro Grossmänder...

...también conocido como el gordo Wiki.

Moon Palace.

domingo, 17 de febrero de 2008 |

A la madre de Seppey, y a él mismo.

Desde que leí El Palacio de la Luna no he podido ver las cosas como las veía antes. Encuentro coincidencias en todos lados, y pienso que cualquiera que me cruzo en la calle podría ser (o haber sido) un agente definitivo en algún cambio de rumbo de estos que da la loca loca vida. Loquísima.

Leí las últimas 50 páginas en el último vagón del tren, y sólo saqué los ojos del libro cuando una señora me pidió que la dejara pasar, porque con las piernas estiradas sobre el asiento del frente no le daba paso. Hacía mucho que no leía una novela que me permitiera salir de la "realidad" con esa intensidad.

Escribir sobre libros que he leído me da miedo, porque odio leer sobre libros que he leído. Casi nunca estoy de acuerdo con las críticas, y los críticos literarios son, en general, unos gigantescamente soberanamente ay pero muy abusamente pelotudos pedantes soltame que le saco los dientes.
Lo que quiero decir es que este libro en particular me impresionó de una manera nueva, y eso que no es el primer libro de Auster que leo. Pero sí el que más me ha gustado. Y por todo eso y porque como ya he dicho, en definitiva el blog es mío y puedo poner lo que se me canten quince veces las completamente gratuitas ganas, quería poner lo siguiente (o sea que lo que leyó hasta ahora podría haberlo ignorado y aprovechado ese tiempo para... no sé... barnizar el portón):

El Palacio de la Luna, de Paul Auster, es un libro que me gustaría que leyeran. Sobre todo porque [muy egoísticamente, (la palabra egoísticamente no existe)] pienso que si les impresiona y les gusta tanto como a mí, bueno me alegraría ser parte de eso. De alguna manera... ponele(*).

Ahora, si lo leen y no les gusta SE CAGAN por hacerle caso a un gil. Esto es lo que se llama disclaimer.

Y por último, los dedicatarios (dedicatarios es otra palabra que no existe) de este post son los que me recomendaron, en distintos momentos, el libro. La primera vez en un almuerzo en su casa, luego de darme refugio cuando más lo necesitaba, y la segunda a través de MSN.

Ahí se ven.


(*) Todo ese párrafo, según el crítico literario Sir Le Clavo Cualquiera al Ángulo, es "una de las pelotudeces pseudo emotivas, baratas y en definitiva hediondas más grandes que se han posteado alguna vez".

Ponele que te llamo y no estás. Poema.

jueves, 14 de febrero de 2008 |

Ponele que te llamo y no estás
y me atiende el loro que te compraste en Tahití
ya sé, ya sé que el loro no tiene pulgar opuesto
pero ponele que te llamo y me atiende.

Y cuando le pregunte si estás,
ponele que cita Schopenhauer
ya sé, ya sé que tu loro lee a Stephen King
pero ponele que cita a Schopenhauer.

Claro yo le diré dale Máximo no bromees que necesito hablar con ella,
y ponele que tararea Garganta con arena
ya sé, ya sé que a tu loro le gustan Los Redondos
pero ponele que cuando llame y me atienda, después de citar a Schopenhauer tararee Garganta con arena

Yo me enojaré sobremanera y lanzaré estruendosas blasfemias contra los animales que remedan
Y ponele que el loro me escucha y se ofende
ya sé, ya sé que tu loro tiene el autoestima muy alta
pero ponele que me escucha y se ofende.

Y cuando llegás a tu casa
ponele que el loro te cuenta lo que pasó
ya sé, ya sé que tu loro no te dirige la palabra
pero ponele que te cuenta lo que pasó.

¿Querrás todavía verme esta noche?
¿Pensarás todavía en mí cuando te vas quedando dormida?
¿O enfurecida me llamarás para terminar conmigo?
Decime, ¿me llamarás para terminar conmigo?

Porque si me llamás para terminar conmigo
te aviso que no voy a estar
y te atenderá la tortuga que me compré en Hawaii
ya sé, ya sé que Doris no tiene pulgar opuesto.

Pero no te preocupes, te atenderá.

Nota que encontró Susana agarrada a la puerta de la heladera con un imán.

lunes, 11 de febrero de 2008 |

Porque una cosa es que me digas que ya no me querés porque la llama se fue apagando, porque ya no te hago sonreír como antes o porque no te resulto tan atractivo desde que me di contra el cordón de la vereda y perdí los dos dientes de adelante, y dejame decirte una cosita: que sé que ahora hablo medio zetudo y cuando te digo lo sos todo para mí Susana suena lo zoz todo para mí Zuzana, pero no puedo hacer nada porque no es mi culpa que sea alérgico a los dientes postizos, supongo que te acordás cómo me hinché cuando el dentista me los puso, pero las boludeces que digo cómo no te vas a acordar si me sacaste una foto y la pusiste en el living. Pero me fui por las ramas, te decía que una cosa es eso y otra cosa muy diferente es que vengas y me digas que me dejás porque te enamoraste del Michael Jackson de la peatonal.
Escuchame mamita, metetelo en la cabeza que ese no es Michael Jackson de verdad, es un flaco cualquiera que lo imita y aunque le salga bastante parecido cuando se agarra ahí donde ya sabés y grita ¡Auh!, no-es-el-original.
Yo no soy estúpido, yo sé que tener por marido a un tipo que además de faltarle dientes tiene un tic nervioso como el mío no es fácil. Creeme que si pudiera evitar decir "cuidado con el tractor, tía" a cada rato lo haría, pero vos sabés que la terapia no ha dado resultado y que ver a mi tía Gladis morir de esa manera allá en la granja me marcó para siempre. Si hasta cuando te dije los votos el día que nos casamos arruiné todo por culpa del tic, te acordarás que te dije "Zuzana conmigo no te va a faltar nunca nada porque te voy a cuidar, mimar, y ziempre que paze algo ¡cuidado tía que te piza el tractor!".

Pero somos el uno para el otro, y te digo que lo que sentís por el Michael Jackson de la peatonal no es amor, es simplemente que él no habla con z, que no tiene un tic nervioso, que no le faltan teclas en el piano.
Masí, yo no me voy a hacer rogar más, porque tampoco es que vos sos Claudia Yifer. O sea, tuviste tu época, sí, y fuiste Miss Cara de Papa cuando se estrenó Toy Story en Carlos Paz, pero ahora es otro el cantar, ¿eh?, porque se ve que no te detenés muy seguido en el espejo, si no verías que ya parecés el que cantaba en Queen del bigote que tenés, y el pelo que una vez fue lacio y brillante ay mamita querida lo que es ahora, si metés la cabeza en un aro parecés el león de la eme ge eme.
Bueno, perdoname. No te escribo esto para atacarte pero lo que pasa es que me saco cuando pienso que te me vas, Su, se me erizan los pelitos de la nuca. Prometeme que cuando leas esto lo vas a pensar, ¿sí? porque no sé de lo que soy capaz, por ahí me pongo loco y me entran ganas de encerrarte en el garage hasta que se te pase, pero no, no sería capaz me parece porque yo respeto tu libertad, además de que sería al divino botón porque con la fuerza que tenés seguro que sacás el porton del marco al primer pechón.
Pensalo Su, pensalo ¿eh?.

Yo.

Si habla no es mimo. Poema.

domingo, 10 de febrero de 2008 |

Cada chofer con su palangana
le gustaba decir a la tía Graciela
y ahora que no se le abrió el paracaídas y quedó como una calcomanía de Tía Graciela pegada al pavimento
nunca sabremos qué significaba su refrán.

La multitud al granero, que los pollos pueden esperar
decía siempre la tía
y papá convencido de que hablaba de él y su brazo más corto que el otro
y mamá segurísima de que se refería a los precios del tomate perita.

Mucho sótano no te evita el terremoto
suspiraba siempre cuando iba cayendo la noche
y no entendíamos y nos callábamos
y a veces nos cansaba y la dejábamos sola.

Y antes de saltar de la avioneta del primo Rafael
nos dijo a todos "Hasta siempre", como si supiera que la mochila fallaría
y agregó: "por más maquillado que esté, si habla no es mimo"
Y cuando aterrizamos era demasiado tarde.

Wiki-umbrella. Origen del pogo.

jueves, 7 de febrero de 2008 |

A los Babyshambles.

Quizás le interese saber que luego de recibir sucesivos rechazos por parte de los administradores de la tan llamada "libre" enciclopedia virtual Wikipedia, he decidido publicar mis artículos en lo que he bautizado como Wiki-umbrella.

Origen del pogo.

Antes de Günter la gente iba a los recitales y se sentaba quietita y atenta y no volaba una mosca hasta que el concierto terminaba.
Pero un día Günter no aguantó. Estaba viéndolo a Mozart, ahí... un teatro lleno, Mozart haciendo el sólo de piano más impresionante del mundo, y Günter mirando a los costados y la gente como si nada, como si fuera Copani atando con alambre o el pelado de la plaza que imita a Arjona, y Günter sintiendo la presión de su cerebro contra las paredes interiores de su cráneo, su cabeza a punto de explotar y los dedos de Mozart apenas visible de tan rápidos que se movían y de reojo la vio, de reojo Günter vio a la señora del peinado enorme hacer lo impensable, poner los ojos chiquitos y la boca grande y exhalar un sonoro bostezo y Günter dijo ah no, eso sí que no...
—Aguante Mozart —susurró, y el caballero del monóculo se volvió a mirarlo.
—¿Cómo dice?
—Aguante Mozart, papá.
El hombre se quitó el monóculo y miró a Günter como decidiendo si lo ignoraba o sí le exigía una explicación. Pero la expresión que observó en los ojos del joven impactó en su alma y dijo...
—Tiene razón, joven. Aguante Mozart.
La esposa del señor desvió la mirada.
—¿Decías, querido?
—Aguante Mozart, Dora.
—Aguante Mozart, señora —lo apoyó Günter inmerso en la sensación que sólo conocen los que están a punto de hacer historia.
Dora entendió en la sonrisa de su marido lo que todavía no tenía nombre, y repitió:
—Aguante Mozart.
Y sin poder reprimirse, aplaudió diciendo una y otra vez:
—Aguante Mozart.
Las filas próximas se fueron contagiando como si una onda expansiva de bardo las fuera alcanzando, y aquí y allá fueron apareciendo débiles 'aguante mozart', y más aplausos, y un señor del fondo elevó la voz y se oyó un "¡vamos, loco!".
Los niveles superiores del teatro tardaron pero finalmente fueron alcanzados por la ola. Desde el centro del recinto Günter, parado sobre la butaca, observó extasiado el fenómeno , pero todo era todavía un débil agite detrás de una cortina de timidez y años de represión y auto-censura. Günter esperó, supo que no era el momento indicado aún y aguzó la mirada siguiendo el desarrollo del contagio hasta ver que ya casi no quedaba nadie quieto y callado. Supo que era hora, y gritó:
—¡VAMOS, SALTEN PUTOS!
Fue el grito de guerra antes de la embestida. Una anciana de la primera fila saltó al escenario y se abalanzó sobre Mozart interrumpiendo el concierto hasta que un fornido joven se acercó y la separó del músico, sin saber que acababa de convertirse en el primer plomo de la historia.
Y en el apogeo de la inspiración, Günter improvisó.
—¡Mozart no se murió, Mozart no se murió, que se muera Salieri la puta madre que lo parió!
Y el tono era simple y pegadizo y todos corearon y una señora se sacó el vestido y lo revoleó mientras se balanceaba en los hombros de su marido, y Günter saltó chocando los hombros contra el caballero del monóculo y este, ya en cuero, le devolvió el empujón y en pocos segundos el teatro era un rito inicial de sudor y prendas revoleadas y cánticos recién nacidos hasta que llegó la fuerza policial y tomo medidas.

Mientras esposaban a Günter, el señor del monóculo se acercó y le dijo:
—Gracias, joven. He perdido 10 años de edad. ¿Puedo saber su nombre?
—Pogo, Günter Pogo.





Las tristes aventuras de Tom Sawyer Raskolnikov en Bulgaria.

martes, 5 de febrero de 2008 |

Entonces un día unos científicos se hartaron de buscar la vacuna contra el sida o de crear súper videojuegos con gráficos tan reales que cuando hacés un haduquen con Ryu ahí nomás te agarra epilepsia y empezás a retorcerte en el piso babeando hasta que te encuentra tu mamá y si tu mamá no está porque está trabajando porque prefirió crecer profesionalmente en su carrera como farmacéutica o como ingeniera o cómo piloto de aviones ánti-radar en lugar de criarte entonces te retorcés hasta que te encuentra la empleada doméstica o si no aparece nadie entonces te retorcés hasta que fallecés en fin que un día los científicos se hartaron de hacer todas esas cosas y agarraron e inventaron un programa que escribe novelas y como se les había ido toda la creatividad haciendo el programa y no les quedaba nada para ponerle el nombre dijeron masí le pongamos PC Writer y que se cague...

Y dicen que el programa sólo necesita que le des unos personajes y unas pautas y pumba a los tres días te tira una novela jaja sí cuando yo lo leí también me reí pero después me dio escalofríos y después estornudé aunque el estornudo puede haber sido porque soy alérgico a los ácaros y justo alguien me sacudió una colcha en la cara y la colcha tenía muchos ácaros bueno la cuestión es que hice un cursito de Visual Basic y como aprendo rápido pude programar mi propio programa-novelista y le puse "PC Éscriber" y le cargué personajes de un montón de libros y películas y también algunas experiencias propias y después hice click en "Escribir Novela" y el programa puso
Novela
Entonces me di cuenta que había programado el botón para que escribiera la palabra novela y lo corregí y entonces sí, hice click en "Escribir Novela" y a los 4 meses el programa puso lo siguiente:
Las tristes aventuras de Tom Sawyer Raskolnikov en Bulgaria, por PC Éscriber 1.0.

_ Oye Joe, ¿qué hora es?_ preguntó Indiana Jones.
_ No lo sé, Patrick Swayze, pregúntale al Sheriff_ respondió la menor de las tres.
_ Eso es exactamente lo que haré cuando vuelva de Mina Clavero_ gritaron los del fondo.
Y cuando la presenté en público me dijeron que la novela era muy pero muy mala y ni siquiera usaron eufemismos, por ejemplo un señor me dijo ojalá que te mueras pronto.

Not Penny's Boat.

viernes, 1 de febrero de 2008 |

Y mañana entro a Taringa!, me bajo el nuevo capítulo y mientras escucho previously on lost digo "qué grosa esta serie".